Esta mañana ha venido la abuela de una de mis nenas a hablar conmigo:
Abuela: la nena no viene hoy.
Macarra: ¿ya está con la gripe?
Abuela: no, le duele la tripa, un poco los pechos y la cabeza. Creemos que se está haciendo mujer...
Macarra: ¿ya?
Abuela: parece ser que sí.
Y Macarra se queda flipada porque la nena sólo tiene 8 añitos aunque pensandolo detenidamente es más grande que su hermana mayor.
Aparentemente macarra
martes 10 de noviembre de 2009
lunes 9 de noviembre de 2009
domingo 8 de noviembre de 2009
Sábado para olvidar
Ayer por la mañana tuve la brillante idea de ir al IKEA. Tenía que echar gasolina pero ¡oh, sorpresa!, la única gasolinera por la que iba a pasar estaba temporalmente cerrada al encontrarse recargando el camión de REPSOL. Después de dar mil vueltas encontré otra y el señor gasolinero no me dio ni los buenos días. Al salir de alli, intentando retomar el camino hacia Puerto Venecia afloró mi trauma con las rotondas, y oye, un par de vueltas que me dí, más majasssss XD
Por fin llegamos a IKEA y me compro un sofa y unas estanterias que me llevaran por la tarde a casa y varias pijadillas. Nada más salir de alli y de camino al coche para dejar las cosas y entrar en otra tienda se pone a granizar. Echamos a correr y nos calamos de arriba a abajo. La "astuta" de mi madre se encierra en el coche y dice que no sale y yo me cago en mi abuela porque estabamos a tres metros de la otra tienda a la que queríamos entrar. Al final, mi hermana y yo conseguimos convencerla para que salga. Chipiadas de arriba a abajo entramos y nos sentimos observadas cuando varias personas exclaman:
-Uy, pues si que llueve- mientras nos miran.
Nos secamos en el baño y a mi se me queda el pelo que ni la Gloria Trevi cuando salía en el 1, 2, 3.
Después de acabar de comprar regreso a mi casa a la espera del sofá y las estanterías. Cuando llegan se dan cuenta de que no cabe en el ascensor y tienen que subirlo por las escaleras. Los pobres casi mueren. Cuando entran por la escalera del cortafuegos se dan cuentan de que tampoco cabe asi que tras muchos intentos lo desembalan con mi consentimiento. Pasa la puerta de mi casa pero es imposible girarlo para entrar al salón por escasos centímetros. Mi cara es un poema. Justo el día anterior había tenido el presentimiento de que no iba a entrar. Tras romperme un trozo de pared e intentarlo de todas las formas posibles les digo que se lo lleven, que no cabe, que lo devuelvo que hago lo que sea, pero que se vayan (esto último no lo dije, pero lo estaba deseando) Asi que al final me he quedado sin sofá. Y no quiero volver a oir esa palabra durante mucho tiempo. Creo que me compraré un sillón y si tengo visita que siente en el suelo o en una silla .
Por fin llegamos a IKEA y me compro un sofa y unas estanterias que me llevaran por la tarde a casa y varias pijadillas. Nada más salir de alli y de camino al coche para dejar las cosas y entrar en otra tienda se pone a granizar. Echamos a correr y nos calamos de arriba a abajo. La "astuta" de mi madre se encierra en el coche y dice que no sale y yo me cago en mi abuela porque estabamos a tres metros de la otra tienda a la que queríamos entrar. Al final, mi hermana y yo conseguimos convencerla para que salga. Chipiadas de arriba a abajo entramos y nos sentimos observadas cuando varias personas exclaman:
-Uy, pues si que llueve- mientras nos miran.
Nos secamos en el baño y a mi se me queda el pelo que ni la Gloria Trevi cuando salía en el 1, 2, 3.
Después de acabar de comprar regreso a mi casa a la espera del sofá y las estanterías. Cuando llegan se dan cuenta de que no cabe en el ascensor y tienen que subirlo por las escaleras. Los pobres casi mueren. Cuando entran por la escalera del cortafuegos se dan cuentan de que tampoco cabe asi que tras muchos intentos lo desembalan con mi consentimiento. Pasa la puerta de mi casa pero es imposible girarlo para entrar al salón por escasos centímetros. Mi cara es un poema. Justo el día anterior había tenido el presentimiento de que no iba a entrar. Tras romperme un trozo de pared e intentarlo de todas las formas posibles les digo que se lo lleven, que no cabe, que lo devuelvo que hago lo que sea, pero que se vayan (esto último no lo dije, pero lo estaba deseando) Asi que al final me he quedado sin sofá. Y no quiero volver a oir esa palabra durante mucho tiempo. Creo que me compraré un sillón y si tengo visita que siente en el suelo o en una silla .
miércoles 4 de noviembre de 2009
Mi metro ochenta ya no impone
martes 3 de noviembre de 2009
BiZicleando
Ayer me atreví a "bajar" a la civilización cogiendo una bicicleta en una parada de las que ha puesto Belloch. Cuando paso la tarjeta siempre pienso: "Por favor, que me toque una nueva o que no esté estropeada" y cruzo los dedos. Me salió la 21 y ¡bingo!. El sillón no se podía subir hacia arriba. La podía haber dejado y haber esperado un rato o ir caminando hasta otra parada hasta que pasasen los minutos de rigor para coger otra, pero como iba con prisa me conformé con aquella. Menudo cuadro. Con mi metro ochenta y el sillín casi en el suelo me veía reflejada en algunos escaparates y era bastante ridículo verme pedaleando con el sillín a esa altura y mi pedazo de cuerpo. Pero lo peor llegó cuando me tocó subir una cuesta a la par que un autobús. La gente que estaba en la ventanilla se aguantaba la risa al verme ahogarme para subir la cuesta, y por el otro lado un grupo de obreros me estuvo piropeando y animando. Por fin llegué a la parada de bicis y me prometí no volver a repetir la experiencia. Prefiero bajarme andando.
lunes 2 de noviembre de 2009
domingo 25 de octubre de 2009
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